FAKALI reúne en Triana a varias generaciones en el Día Internacional del Pueblo Gitano
La federación sitúa el liderazgo de las mujeres gitanas y el diálogo intergeneracional como ejes de una jornada conmemorativa marcada por la reivindicación social y la memoria democrática.
Triana vuelve a convertirse en un punto de encuentro para la memoria y el presente del Pueblo Gitano. La Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas FAKALI conmemora el Día Internacional del Pueblo Gitano este 2026 con un acto que reúne a distintas generaciones en un mismo espacio de diálogo, cultura y reivindicación, bajo el lema “Memoria, patrimonio y futuro del Pueblo Gitano”.
La jornada ha situado en el centro el carácter intergeneracional como eje de continuidad y cambio. Abuelos, madres, padres y jóvenes comparten un mismo escenario para poner en valor una memoria colectiva que ha resistido al paso del tiempo y que hoy se proyecta hacia el futuro a través del compromiso de las nuevas generaciones con la igualdad de trato y la superación de prejuicios.
No es una fecha cualquiera. El 8 de abril remite al Congreso de Londres de 1971, un hito histórico en el que el Pueblo Gitano se reconoce como sujeto político y cultural a nivel internacional. Desde entonces, esta conmemoración se ha consolidado como un espacio de afirmación identitaria y reivindicación de derechos. En este contexto, FAKALI impulsa una vez más un encuentro que ha trascendido lo simbólico para situarse también en el terreno de las políticas públicas y la igualdad efectiva.
El acto, conducido por la periodista Mabel Mata, combina intervención institucional y relato humano. En este marco, la directora general para la Igualdad de Trato y No Discriminación y contra el Racismo, Beatriz Carrillo de los Reyes, ha subrayado el valor de este día como un ejercicio de reconocimiento colectivo. Su intervención incide en la necesidad de reforzar el papel de las instituciones y en la urgencia de traducir la igualdad formal en derechos reales.
Junto a la dimensión institucional, el encuentro ha abierto espacio al diálogo entre generaciones a través de un conversatorio que modera el escritor Antonio Ortega. En él participan figuras como Pepe Moreno, ex Hermano Mayor de la Hermandad de Los Gitanos de Sevilla y Trianero de Honor 2025; Juana Peña, antigua ceramista de la histórica fábrica de Mensaque; y Alejandra Moreno, coordinadora de la Red de Juventud Gitana de España, quienes han representado trayectorias vitales distintas pero conectadas por un mismo hilo.
Desde la experiencia acumulada, se ha puesto en valor el papel de quienes han sostenido a sus familias en contextos adversos. A su vez, la juventud reivindica su lugar sin renuncias. Entre ambos planos, emerge una idea compartida: el futuro no se ha construido sin memoria, pero tampoco sin oportunidades reales.
La jornada ha incorporado también una dimensión cultural que refuerza esa continuidad. La exposición “La mirada gitana en el 8 de abril” ofrece una aproximación visual a la identidad, mientras que la actuación de Malena Carrasco y Luis Carrasco conecta con un legado artístico profundamente arraigado.
El acto ha culminado con la lectura de un manifiesto que apela a una sociedad más justa, antes de dar paso a la Ceremonia del Río. En ella, se han encendido velas y se han lanzado pétalos al agua en recuerdo de las víctimas del Holocausto. No es solo un acto de recuerdo, sino también de afirmación colectiva.
Triana, como escenario, no es casual. Es territorio de memoria, de arraigo y de convivencia. Un espacio que actúa como puente entre tiempos, igual que el propio encuentro conecta experiencias, generaciones y miradas. En ese cruce, el Pueblo Gitano reafirma su lugar en la sociedad, no como una aspiración, sino como una realidad que exige reconocimiento pleno.
El río sigue su curso. Y con él, una historia que no se detiene. Una historia que avanza con memoria, con dignidad y con un futuro que se construye, cada vez más, en común.












































