MANIFIESTO INSTITUCIONAL 8 DE MARZO, DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES “Contra la imagen maliciosa de la mujer gitana en los medios de comunicación”

FAKALI denuncia a Mediaset por la emisión de “Los Gipsy Kings” y “Palabra de gitano”

Desde la instauración de la Democracia en este país, la mujer gitana ha tenido que realizar un doble esfuerzo para incorporarse a la sociedad, donde han sido el icono y la bandera de la transformación de la cultura gitana, siempre desempeñando un rol mudo e invisibilizado por los grandes poderes: desde la política a los medios de comunicación, pasando por las instituciones académicas y educativas y el propio mercado laboral.

Por eso, cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, las mujeres gitanas reivindicamos nuestra condición étnica por y para un desarrollo integral e igualitario. Desde Europa miran a Andalucía como modelo de lucha por la igualdad. Una Europa que se ha convertido en cómplice de los viejos fantasmas de la II Guerra Mundial, cuyas víctimas mayoritarias son mujeres, perseguidas y expulsadas de países como Italia o Francia. A pesar de que hoy en día hablar de mujeres gitanas es hablar de avances y muchos retos por delante, no podemos quedarnos conformes ni tampoco resignarnos a seguir ocupando el último reducto del subdesarrollo de nuestras sociedades.

No podemos olvidar a nuestras hermanas europeas, como tampoco podemos olvidar a todas las mujeres gitanas víctimas que sufren múltiples discriminaciones por razones de género y razones étnicas, traduciéndose en la violencia estructural a la que son sometidas: la precariedad en la formación o la ausencia de posibilidades de acceso al mercado laboral las condenan a la exclusión social.

El desconocimiento de estudios y bibliografía y la indiferencia académica han abocado a las mujeres gitanas a seguir siendo condenadas al olvido, a que no se les reconozca, y mucho menos su existencia como cultura. La historia escrita por Occidente se ha elaborado como si el pueblo gitano no existiera, aniquilando sus propias huellas culturales.

Esa ausencia de blindaje histórico provoca que las voces que hablan por nosotras sean los medios de comunicación, empecinados en trasladar una imagen deformada de la realidad y la diversidad gitanas. Se han apropiado de la construcción de ese imaginario colectivo social, alejándonos del gran protagonismo que las mujeres gitanas estamos desarrollando con mucho esfuerzo.

Como federación manifestamos y denunciamos públicamente que un sector de los medios y grandes cadenas acuden a nosotras para que les ofrezcamos bodas, dramas y miseria. Porque, para colmo, no se hace con el noble objetivo de la sensibilización, sino con el perverso motivo de criminalizar las vidas de muchas familias españolas y mostrarlas como “monos de feria” para seguir perpetuando el pensamiento racista de que “los gitanos son los otros, los forasteros, los que no quieren integrarse”.

Cuando analizamos el tratamiento dirigido hacia las mujeres gitanas comprobamos cómo esa violencia estructural se multiplica. Cómo esos programas de ‘prime time’ guionizados nos muestran como mujeres desposeídas de aspiraciones, de autoestima, víctimas de un feroz machismo, ninguneando el rol tan importante que desempeñamos las mujeres gitanas en nuestras familias, nuestro entorno y nuestra sociedad. Por eso FAKALI es una federación que aglutina un porcentaje importantísimo de asociaciones de mujeres gitanas de toda España que luchan contra esas estructuras en general y mediáticas en particular.
 
Ya en su día fue la única que denunció ante la Justicia a Mediaset por la emisión de “Palabra de Gitano”, provocando una protesta a nivel nacional contra esa cadena. Y ahora, ante la nueva afrenta de “Los Gipsy Kings”, tampoco se queda de brazos cruzados. Ya ha denunciado de nuevo a Mediaset ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en colaboración con la Asociación de Usuarios de la Comunicación y ha elevado una queja ante la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología de la Federación De Asociaciones de Periodistas de España (FAPE).

FAKALI, por mediación de su presidenta, Beatriz Carrillo, y como miembro del Consejo Estatal del Pueblo Gitano, ha tenido un primer encuentro con Mediaset para exigir la retirada de ambos formatos por el daño que provocan a la comunidad gitana y exponer su firme intención de seguir peleando en la defensa de sus derechos.